abril 20, 2011

And I won't let this go

No quiero que este momento se acabe nunca. Este momento que dura días, que parece mucho más tiempo del que realmente lleva durando. Que ha sido mi segunda oportunidad, mi nuevo comienzo, desde cero, para hacer las cosas bien, para hacerlas cuando hay que hacerlas. Este momento que he pasado a tu lado, porque tú te empeñaste en ello, no te rendiste, me aguantaste, quisiste intentar algo cuando yo sólo te decía todos mis errores, mis defectos, quisiste reparar un corazón destrozado, roto en mil pedazos que se comían unos a otros, y, sobre todo, porque tú me diste esa confianza que siempre me faltó.

Sabes que esperaría mi vida entera sólo para verte sonreír una vez más. Lo que no sabes es que mi vida empezó aquel sábado cuando, a las tres de la mañana, me pediste una locura. Me pediste intentar algo que quería, pero que no me atrevía a soñar, ni a reconocer... hasta que me convenciste de lo contrario, de que valía la pena dejar que algunas cosas se fueran, cosas que en realidad ya se había ido hacía mucho, para que otras nuevas ocuparan su lugar, de tal forma que pareciera que siempre habían estado ahí.


¿Cómo se puede conocer tanto a una persona, cómo se puede llegar a depender tanto de ella en menos de un mes? ¿Cómo puedes querer tanto a alguien? Claro que todavía queda mucho para saberlo todo sobre él, pero es increíble lo mucho que sé en unos días. Cosas importantes, pero también pequeños detalles, como que sabe chino pero no tiene ni idea de cómo se escribe. Como que nunca le pone los puntos a las íes. Como que a pesar de ser moreno tiene pelos pelirrojos, rubios, e incluso canas. Como que se puede poner tan serio que si un cómico sacara su mejor repertorio no se reiría, aunque el resto del tiempo cualquier chiste le haga gracia. 

Gracias por todos esos pequeños detalles que tienes, esos pequeños detalles que dices, y por todo lo que haces por mí. Por nosotros. Por que esto fuera posible. Por salvarme, por quererme, por aguantarme, por todas esas tardes, por llevarme en moto sólo por estar un poco más conmigo, por venir hasta aquí todas las mañanas sólo por un beso, por estar siempre disponible, por sacarme una sonrisa cuando menos me apetece reír. Por ser tú y por tener esa absoluta confianza en ti y en mí. Y por dármela.

Te quiero un montón, ¿lo sabes ya, no? Que nunca se te olvide... aunque bueno, me vas a tener a mí siempre ahí para recordártelo... cada día, cada hora, cada minuto y cada segundo que tú sigas queriéndome. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario