abril 03, 2011

YZ

A veces me pregunto cómo he podido vivir mis diecisiete años de vida sin ti. En tan poco tiempo me he acostumbrado tanto a tu presencia que se me hace insoportable la idea de que un día no pueda volver a llamarte a las cuatro de la mañana, que no reciba un mensaje tuyo antes de irme a dormir, que cuando salga de casa a las ocho no estés ahí, esperándome sólo para darme un beso. Que no vuelvas a sonreírme, a decirme lo primero que se pase por la cabeza, a aguantarme cuando bebo más de la cuenta. A ayudar a mis amigos sin apenas conocerlos.

Igual no siempre gana la razón. Igual hay ocasiones en las que lo que manda es el corazón. No tiene sentido que en tan sólo unas semanas te quiera tanto, y no quiero buscárselo. Que se pierda, que no se vaya la ilusión, que no mueran nuestras ganas de vivir cada momento que sea posible...juntos. Igual ya no quiero seguir anclada a la tierra, o igual lo que me mantiene en pie ahora ya no es la gravedad. Igual hace tiempo que no me duermo sin pensar en ti; igual hace mucho que no me despierto sin acordarme de ti. Lo más seguro es que no quiero volver a intentar recorrer mi camino sin que el tuyo pase a mi lado...y la verdad, tampoco creo que pudiera soportarlo.

¿Cómo puedo decirte lo mucho que significas para mí? ¿Cómo puedo hacerte entender que tú, sólo tú, eres mi salvación? Que tú me has sacado de ese pozo en el que hacía tiempo que me encontraba, tú me has tirado un salvavidas en medio del océano. Que tú me has hecho recuperar una sonrisa perdida, tú le has devuelto el brillo a mis ojos. Que tú has sido mi faro en medio de la oscuridad, tú eres esa vela que, como decía aquella película, no pierde su luz por compartirla con otra...ni siquiera cuando esa otra es tan difícil de prender. Ni siquiera cuando esa soy yo.

Te quiero, te quiero, te quiero, y esto puede que sea lo mejor que me haya pasado en mi vida. El mejor regalo de cumpleaños que podía haber tenido, y el mejor motivo para seguir con mi vida, haciéndote un hueco en ella.

No hagas caso de todas las tonterías que pueda decirte, ni de las locuras que te diga que puedo hacer cuando, dentro de unos días, cada uno de nosotros dos comience una cuenta atrás para volver a vernos. Te quiero a ti, y eso es lo único que me importa y lo único que necesito.

Ya lo sabes. Te amo, y cada día que pase daré las gracias por poder volver a verte una vez más. 

Gracias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario