Antes, mucho antes, cuando todo esto ni siquiera había empezado, pensaste que era uno más. Tan sólo eso, algo con lo que pasar el rato. Antes, pensaste que hablar, que tontear con él era tan sólo una forma de olvidar tus heridas. Antes, hace tiempo, pensaste que no llegaría a nada, que sería como aquellas cámaras. Usar y tirar. Como algo de lo que te encaprichas y te cansas en cuanto lo consigues. Lo que antes nunca creíste fue que llegara a ser el único, que llegara a significarlo todo... y a cambiarlo todo. Pasar tiempo con él no te hacía olvidar las heridas tan profundas que otro amor te había causado. No, te las curó sin que te dieras cuenta. Las cerró sin pretenderlo, las borró. Un día te levantaste y se te olvidó pensar en lo que había pasado, y por la noche no fue el nombre de aquella otra persona el que susurraste. Y no fue una equivocación, en realidad el único nombre que no desaparecía de tu cabeza era otro nuevo. Yun. Yun Zhao. Sonaba tan bien, sonaba tan... libre, tan confiado, tan lleno de ilusión... de seguridad. De promesas, de emoción. De amor.
Rápidamente te diste cuenta de algo que cambió tu vida. No era uno más, no te ibas a cansar. No era algo pasajero, no era un juego, era algo... que engancha, de lo que cada vez te cuesta más separarte. No era un ''ni contigo ni sin ti'', es un ''sin ti no puedo''. Y después de cuatro meses, y habiendo pasado uno separados hasta por miles de kilómetros, lo tienes más claro aún. Tiene todo lo que querías.
Todo lo que querías. Todo lo que un día buscaste sin encontrarlo. La única cosa por la que realmente merece la pena luchar, por la que darías tu vida. A la que le dedicarías cada minuto de tu vida. ¿Por qué? Porque confía en ti. Porque hace que confíes en ti. Porque sólo una mirada suya sirve para encontrarte. Una mirada suya hace que sepas exactamente cómo está, qué es lo que quiere. Una mirada suya te enseña que lo único que quiere es a ti. Y un solo intercambio de vuestras miradas te muestra mucho más de lo que podríais saber hablando. Porque cada una de sus sonrisas te hace seguir adelante, por duro que sea el camino. Porque cada vez que se ríe de esa forma, sin necesitar nada más, eres feliz. Porque cada vez que su mano te roza deseas que no pare. Cada vez que te coge de la mano rezas porque no te suelte nunca. Cada vez que te agarra por detrás, o te coge de la cintura, deseas que se pare el tiempo. Cada vez que vuestros labios se rozan jurarías que estás en el cielo. Porque lo único que deseas es que vuestros cuerpos se fundan y ser sólo uno. Porque puede ser, es, al mismo tiempo, cariñoso, alegre, serio, juguetón, infantil, maduro, optimista, temeroso, romántico, apasionado, chistoso, irresistible... Porque lo único que te parte el corazón es ver cómo una lágrima resbala por su mejilla.
Es ahora cuando te das cuenta de una cosa. Tu mayor miedo se ha convertido en perderle. La pesadilla que no te deja dormir, que te diga que no te quiere. La tristeza, el miedo a que le pase algo. Una fecha que nunca se te olvidará... 25.03.11
¿Y qué es el amor? El amor, el amor es aquello que siento cuando estoy contigo, y hasta cuando estamos lejos. Tú eres el amor para mí.
Siempre, solos tu y yo.
Te amo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario