marzo 22, 2011

C'est fini

¿Sabes? Me acabo de dar cuenta de que llevo un día entero sin acordarme de ti. Ya no miro tu perfil diez, siete, ni siquiera cinco veces al día. De hecho, igual sólo lo hago una, y por rutina. Paso completamente de largo de la M en la lista de conectados y voy hacia el final. Y cuando me paro a pensar todo esto, mi corazón vuelve a latir. Débil, pero late...en cambio, lo que no sé es por quién late. Por mí. Por ti. Por él. Puede que por los tres.

Puede que tu llama esté a punto de extinguirse. Puede que te hayas ido, pero ahora mismo ya no quiero que vuelvas. Puede que me sigas queriendo, pero yo a ti lo estoy empezando a dudar seriamente. Puede que tengas razón. Puede que nada sea para siempre, puede que haya que vivir el momento y disfrutarlo mientras dure. Puede que los vientos estén cambiando. Puede que el barco no se hunda. Puede que la corriente me devuelva a la orilla del mar. Puede que ocupen el que era tu lugar. Puede que matáramos la ilusión. Puede que ya no te eche de menos. Puede que, por fin, esté mejor. Puede incluso que esté bien. Puede que ya no duela. No, puede no; ya no duele. Puede que le quiera. Puede ser, ¿por qué no? ¿Por qué no darle una oportunidad? ¿Por qué no intentar volver a creer en el amor?

Tantos ''puede'', y sólo algo en cierto. Se acabó. Me cansé de sufrir. Me cansé de llorar. Me cansé de forzar cada sonrisa. Me cansé de fingir que estoy bien. Me cansé de mirarlo todo desde el palco, y no poder entrar en escena. Me cansé de verlo todo en blanco y negro. Me cansé de apostar por lo difícil. Me cansé de ti. Me cansé de correr detrás de ese tren cuando es demasiado tarde. Ahora, simplemente, me quedaré quieta en la estación, viendo cómo se marcha, despidiéndote. No sé si es sólo de ida, o tiene vuelta, pero ¿sabes qué? Me da igual. No creo en el futuro, no existe, y no existirá nunca. Cada uno se marca su camino, y en estos momentos ya no quiero que el tuyo y el mío se crucen.

Adiós, pequeñajo, adiós. Hasta siempre, esta vez de verdad. Y gracias, porque un día, aunque ya no te acuerdes, me hiciste feliz. Porque un día, aunque no quieras acordarte, fuiste feliz a mi lado. Porque hubo un tiempo en el que cada uno le dio un pedacito de su corazón al otro, aunque después cada uno lo rompiera a su manera. Gracias.

Goodbye, my lover.

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