febrero 25, 2011

Despiértame



Lo intentaron, claro que lo intentaron. Era algo por lo que merecía la pena luchar.A pesar de todos los errores, de las continuas desilusiones, de discusiones, reflexiones, cambios por las dos partes, autocontrol, esperanza, ilusión, fe, de sentimientos, palabras, más problemas, de las tardes que nunca fueron, de los fallos de cada uno...intentaron superarlo todo, pero hay veces que la corriente es tan fuerte que no puedes luchar contra ella. Y se dejaron arrastrar, limitándose a ver adónde les llevaba, si algún día les ahogaría o les devolvería a la orilla. Juntos, o separados. Porque hay veces que la intención no es lo que cuenta, porque en ocasiones las malas rachas no se acaban por más que ambos pongáis todos los medios. Y tarde o temprano uno de los dos llegará a un punto en el que diga basta, que se acabó para siempre, que no pudo ser. Pero, ¿se puede terminar con algo que ya está acabado?

Sentimientos. Alegría inmensa, que lo inunda todo, que te da confianza en que todo puede ir a mejor. Tristeza absoluta, desolación, estar al borde del abismo, del pozo, a punto de caer y perderte para siempre. Ira, enfado, ceguera...sólo que no visual. Cariño, amor, ternura. Impaciencia, derrotismo. Optimismo contra pesimismo. ¿Y el realismo? ¿Y lo que verdaderamente importa? Pero, ¿compensa? Supongo que da igual que lo haga o no. Al final siempre va a ser mejor un poco que te deje con ganas de más, que nada. Que sentirte sola y perdida, sin un lugar seguro al que huir, pues por más veces que lo he intentado, no he conseguido esconderme de mí misma, ni de él, ni de lo que siento. Sentimientos... ¿acaso puedes elegir cuando borrarlos? Sería más fácil, pero siempre me han gustado los retos. Aunque últimamente nunca gano, y puede que esté condenada a perder siempre.

¿Qué puedes hacer cuando lo único que te quedan son recuerdos, que cada vez son menos en más tiempo? ¿Qué puedes hacer cuando todo tu amor se acumula en tu pecho, te lo oprime y te lo destroza, sin que puedas remediarlo? ¿Qué ocurre cuando tu corazón está a punto de pararse?

Me dicen que tenga paciencia. Pero para eso hace falta esperanza, y no sé dónde se esconde. Quizá, ojalá sea como cuando pierdes las llaves, que por más que miras y te desesperas buscándolas, están delante de tus narices.

Yo no quiero, no conozco el modo de poner un punto final, pero tampoco sé si a mi pluma le queda tinta y puede que vaya siendo hora de hacerlo. Ven, corre, tráeme más. Dame algo con...por lo que seguir escribiendo.

Sólo pido una cosa. Ven, ven y abrázame muy fuerte, bésame y dime que me quieres, que esto ha sido sólo una pesadilla.

Despiértame.

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