febrero 15, 2011

Quiero...

El tiempo pasa y yo sigo aquí, dándole vueltas una y otra vez a lo mismo. Ya no distingo lo blanco de lo negro, sencillamente, me da igual de qué color sea. Sólo quiero que esta pesadilla se acabe de una maldita vez, quiero despertarme de este sueño en el que llevo inmersa días que me parecen meses. Quiero volver a despertarme con una sonrisa, quiero volver a dormirme con ella todavía pintada en la cara, quiero volver a esperar que sea de noche y contarte mi día, y que te rías de lo torpe que soy, quiero volver a llenar esos silencios con un simple ''te quiero''. Quiero volver a repetírtelo hasta la saciedad, quiero volver a verte, a sentir tus dedos recorriendo mi espalda, tus labios sobre los míos, quiero que vuelvas a cogerme de la mano por la calle y te quejes de lo fría que está. Quiero volver a acariciarte el cuello, el pelo, y que me abraces muy fuerte otra vez, diciéndome sin palabras que no me vaya. Quiero volver a recorrer esa ciudad a tu lado, quiero que volvamos a esa playa y salir corriendo cuando empiece a llover. Quiero sonreír cuando haya tormenta, porque me recuerda tardes contigo. Quiero aprovechar mejor el poco tiempo que podemos estar juntos, y susurrarte al oído cuánto te necesito.

Me arrepiento de todos mis errores, me arrepiento de haberme dejado cegar por tonterías y actuar por impulsos, me arrepiento de aquella estúpida decisión del día seis, me arrepiento de no saber lo que tenía hasta que lo perdí, hasta que te perdí ya por segunda vez. Me arrepiento, sobre todo, de haberte hecho daño. Eso es algo que nunca me perdonaré. Y mil veces por segundo me juro que no volverá a pasar lo mismo, que no cometeré los mismos errores, porque ahora me doy cuenta de lo que era realmente importante y no supe valorar, y sé que nunca voy a volver a estar tan ciega ni a dejarte marchar. Porque he aprendido que no puedo vivir sin ti.

No voy a decir que ojalá pudiera volver atrás, creo que necesitaba algo como lo que pasó para darme cuenta de todo lo que estaba haciendo mal. Lo que si puedo decir es que ojalá pudiera arreglarlo todo y volver a ser feliz a tu lado, la única forma que sé de conseguirlo. Quiero, esta vez sí, un te quiero y un siempre, porque ya te dije que nunca dejarás de tener un pedacito de mi corazón. Ya es demasiado tarde para intentar echarte de él, tanto, que ni siquiera quiero intentarlo.

Te quiero, y si algo puedo decir a ciencia cierta, es que nunca quise a nadie así. Que has ganado esa batalla contra mi corazón, y has sido el único que ha podido derribar esos muros tras los que siempre me escondí.

Te echo mucho de menos, pequeñajo.

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